Una de las obras más frescas de la literatura guineana. Dos pequeños relatos en que, de forma satírica, se retrata la sociedad guineana. Los dos policías protagonistas de las historias, Adjá-Adjá y Compañero, han conseguido una tremenda popularidad en su país, como emblemas de la corrupción imperante.
Lo más fascinante del estilo narrativo de este escritor ecuatoguineano es su ácido humor y su capacidad para retratar las situaciones más absurdas y reales a la vez.